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lunes, 6 de noviembre de 2017

Membrillos guisados

Creo que la sombra de mi abuela lo protegía, porque esa afición por la cocina lo heredó de ella.Eso, y el dulce, que hasta el final de sus día consumió.
Los guisos dulces y compotas eran algo que se le hacia irresistible. Le gustaba comer solo. Así nadie podía ver como abusaba del azúcar, que por cierto, la tenía prohibida.
Siempre pensó que era mejor vivir de pié que de rodillas. Siempre se resistía a cumplir con las presiones del médico que pensaba de él "es una bomba andando a punto de explotar".
Solía decir que prefería morir antes que privarse de lo que le gustaba, fuese lo que fuese. Evidentemente aquí cuento sobre el ámbito culinario. El era mucho más que un insumiso en el placer gastronómico. Nos enseñó su arte de la guerra...entre fogones



Proceso de elaboración

Ingredientes
4 membrillos
150 gramos de azúcar
1 barra de canela
250 ml de agua
Proceso de creación
Preparamos un bol con agua y una cucharada grande de zumo de limón.Vamos pelando los membrillos y troceándolos y los vamos reservando en el bol con agua y limón para que no se oxiden.
Cuando estén todos cortados, los escurrimos y los ponemos en una olla con el azúcar, la canela y el agua. Lo cocemos hasta que el membrillo esté tierno, aproximadamente durante 45 minutos, removiendo de vez en cuando para que no se pegue y cuidando de que no se queden sin agua.Cuando estén tiernos, retiramos del fuego y dejamos enfriar antes de servir.
 Si añadimos un clavo de olor a la cocción, conseguiremos un sabor muy especial para nuestro guiso, mi padre lo utilizaba, pero es un aroma muy particular, además de opcional. A veces también se puede cocinar junto con una batata. La mezcla es muy agradable
¡A disfrutar!

miércoles, 15 de agosto de 2012

Una receta de Julia Child



Aunque éste es un blog dedicado a las fórmulas de mi padre, hoy voy a publicar una receta de ésta autora francesa porque a mi padre seguro que le hubiese gustado conocer. Aunque desde luego habría conseguido una particular creación a partir de la receta original


La Sopa de Cebolla


...Generosa deshaces
tu globo de frescura
en la consumación
ferviente de la olla,
y el jirón de cristal
al calor encendido del aceite
se transforma en rizada pluma de oro..
(Pablo Neruda, “Oda a la cebolla” fragmento)

Sin duda que nuestro poeta cuando residió en París probó esta deliciosa pócima preparada con este humilde ingrediente y más de alguna inspiración le debe haber provocado.
Esta sopa, es plato emblemático de la cocina tradicional francesa. También denominada como "Soupe d'oignons aux Halles"  era considerada antiguamente, en la época de la Revolución Francesa  como un plato humilde elaborado con ingredientes sencillos pero que por su preparación minuciosa es convertida en un plato digno de reyes.No existe bistró parisino que no tenga en su menú del día una soupe a l'onion.
La cebollas para la sopa de cebolla  requieren una cocción lenta en mantequilla y aceite para obtener el sabor profundo y concentrado que caracteriza una fermentación perfecta. Va a necesitar aproximadamente 2 1/2 hr. de tiiempo de preparación. La primera etapa, de cocción en mantequilla necesita ser supervisada, el resto puede sólo vigilar los tiempos.



Ingredientes

2 cucharadas de mantequilla
1/4 taza de aceite de oliva
3 cebollas amarillas medianas, en rodajas finas brunoise o juliana
3 cucharadas de harina común
2 dientes de ajo, picados muy finos
1 cucharadita de azúcar granulada
2 tazas de vino blanco seco
6 tazas de caldo de carne o de pollo (la carne de vacuno da un color más oscuro y más consistencia a la sopa)
sal y pimienta negra recién molida
6 cuencos de sopa para hornear
12 tostadas de baguette francesa , 15 mm  de grosor
2 tazas de queso suizo rallado
3 cucharaditas de queso parmesano, rallado
Preparación

En una cacerola grande a fuego medio derretir la mantequilla y el aceite. Agregue las cebollas y cocine por 15 minutos.
Agregue la sal y el azúcar. Cocinar por 30 a 40 minutos a fuego lento hasta que estén doradas, revolviendo de vez en cuando, no se mueven demasiado.
Agregue la harina y cocine por 3 minutos
Añadir el caldo hirviendo y el vino blanco, elevar la temperatura a medio-alto, y llevar a ebullición, cocinar por 30 - 40 minutos, revolviendo ocasionalmente. Revise la sazón y agregue más sal si es necesario.
En este punto se puede congelar la sopa para recalentar más tarde (después de la descongelación).
Para servir a este punto, continúe con los pasos: primero, Precaliente el horno.
Sirva la sopa en los cuencos de sopa para hornear (6 de ellos).
Coloque dos rebanadas de baguette tostado en la parte superior de cada plato de sopa.
Rocíe cada porción con 1 / 3 taza de queso suizo, a continuación, 1 / 2 cucharadita de queso parmesano y ajo picado muy fino.
Ponga los cuencos de sopa en una bandeja de hornear y colocar en horno precalentado en la bandeja del medio.
Hornee hasta que el queso se derrita.Sirva de inmediato.
Opcional: espolvorear un poco de cilantro, salvia o perejil picado.