domingo, 30 de agosto de 2015

Pisto Bernardo



No nos gustaba el pisto, aunque siempre había un truco para esparcir el plato como un simulacro de haber comido mucho. Pero cuando nos lo ponían lo que se se acababa era el pan.Pero como ya he comentado en otras ocasiones, mucho mas tarde aprendimos a apreciar la densidad de sus platos y ese toque especial del que impregnaba cada vianda


Era muy curioso como utilizaba solo sus cazuelas de barro para dos platos: las habas en cazuela, y los huevos con el pisto. Nosotros cocinamos una versión del pisto mas ligera, solo utilizamos verduras, aunque no es lo mismo, ta casi nada es igual. Aunque cuando veo a mis dos hijos cocinar, siempre veo la sombra de mi padre susurrándoles al oído... pon mas aceite.

Ingredientes:
(4 personas)


·                     4 Chorizos en trozos grandes
·                     4 Morcillas en trozos grandes
·                     3  Pimientos verdes
·                     3 tomates grandes
·                     1 Lata pequeña de tomate frito
·                     1 Calabacín mediano
·                     1 Berenjena
·                     1 Cebolla
·                     1 Cucharadita de azúcar
·                     Aceite de oliva en cantidad ( él era así)
·                     Sal (más salado que soso)

Proceso de creación


En una cazuela de barro grande, con aceite ( al gusto) se fríen el chorizo y la morcilla, poco, y se apartan a otro recipiente.
En el mismo aceite se ponen los pimientos y la cebolla a fuego bajo para que el aceite no se vicie.El pimiento tarda más que la cebolla en freír, por eso debes echarlo al principio, una vez estén estos dos ingredientes pochados, añade la berenjena y el calabacín. Por último, añade los tomates troceados, y una vez halla reducido el caldo añadir el chorizo y la morcilla. Por último añade el tomate frito.
Mi padre cocinaba con mucho aceite, por lo que al final quedaba un aro de aceite flotando que disfrutábamos con pan caliente.Para nosotros sólo eso se salvaba del plato, eso y los huevos que mi padre nos freía, aparte, para servir el plato.


miércoles, 4 de febrero de 2015

Rabo de toro



No era una receta muy habitual, a nosotras, como ya he comentado otras veces no nos gustaban los experimentos en la cocina, quizás porque en nuestro corto entender preferíamos lo malo conocido. Así que cuando mi padre preparaba alguno de estos platos, invocábamos desesperadas al niño Jesús que si bien servía para ampararnos en la noche, también aliviaría el mal trago El plato que hoy os traigo e muy sencillo. Ahora me resulta exquisito, creo que es una de las carnes más jugosas y sabrosas. Mis hijos, por ejemplo aceptaron comerlo por sugerencia de mi padre, en el que confiaban plenamente. Celebran cada vez que lo preparo en casa ahora, y tanto mis hermanas como yo, conseguimos adorarlo por la insistencia de mi padre, que, acompañado de muchas patatas fritas y previamente deshuesado, nos lo daba a comer ofreciéndolo como un manjar que, como digo, llegamos a apreciar todos



La elaboración del plato tiene muchas variantes, pero yo os voy a presentar la receta original que solo constaba de lo siguiente:

Ingredientes
Aceite de oliva
Dos cebollas grandes
Dos cabezas de ajos
Pimienta negra
Varias hojas de laurel
Pimentón dulce.
Olla a presión

Proceso de creación

En primer lugar se sella la carne con abundante aceite, por todos los lados, con las hojas de laurel, la sal y la pimienta. Es mejor hacer tres piezas cada vez, e ir sacándolas hasta acabar con todas ellas. Una vez selladas se sacan de la olla y se incorpora la cebolla y los ajos pelados y troceados, no importa que se oscurezcan, pero i es muy importante que queden bien fritos, ya que es el secreto para que la salsa sepa bien.
Una vez fritos se sacan de la olla y se introduce de nuevo la carne, se incorpora agua caliente hasta que cubra las piezas, se le añade el pimentón, se corrige de sal, o (puedes poner avecren 2 pastillas), se deja hirviendo mientras trituras la cebolla y el ajo, y lo incorporas a la olla.
Procura poner las piezas pequeñas arriba y las grandes debajo, no olvides que queden bien cubiertas por la salsa y el agua . Pones a presión baja durante una hora y media

*puedes abrir la olla cuando lleve una hora, no antes y ponerla de nuevo si la carne no se despega del hueso